sábado, 31 de julio de 2010

Por qué, para qué....

Tener una casa donde vivir a gusto, con todo lo material que esto implica, es fundamental para mí. Viví cinco meses en mi primer apartamento; arreglando, escogiendo, comprando, siendo absolutamente libre - bueno todos sabemos que "absolutamente" es imposible - pero con varias opciones al fin y al cabo. Disfruto la soledad de la independencia porque nadie escoge por mí, ni opina sin sentido, ni sale con frases como "¿qué vas a hacer hoy?, porque simplemente hay días como el domingo que uno tiene derecho a no planear ni cronometrar cada actividad o pensamiento.

Ayer me fui de lo que fue mi casa por un buen tiempo, con la esperanza de encontrar otra que supla la mayoría de mis necesidades, con miedo, pero con una sensación de que al final todos los cambios iban a ser para mejorar. ¿Por qué cambios? ¿Para qué? ¿Qué hago con ellos?
Hay cosas que pasan sin ninguna explicación, y después de un tiempo nos damos cuenta que todo estaba conectado y algo no hubiera sido posible sin otra cosa que sucedió antes. Por eso me pregunto a qué me llevará cada cosa que hago o cada persona nueva que conozco. Por qué llegué a trabajar a donde estoy ahora y trabajo con los que trabajo, qué vinieron ellos a hacer a mi vida o yo a la de ellos. Yo no sería la misma sin haber vivido todo lo que me ha pasado. Con sólo modificar una pequeña cosa, como haber entrado a otra universidad, todo sería diferente...

Agradezco a cada persona que se ha colado en mi vida para cumplir alguna misión, así sea sonreirme en la puerta de un café.

Insisto en que debe haber una razón para todo. Hoy estoy atenta a las señales.

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